Arabia Saudí remodela su Gobierno y releva al ministro de Exteriores

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Los cambios son los primeros que se producen en el reino tras la crisis desatada por el ‘caso Khashoggi’

El rey Salmán de Arabia Saudí ha anunciado este jueves cambios importantes tanto en su Gobierno como en el área de seguridad nacional que, según los analistas, refuerzan la posición de su hijo y heredero, el príncipe Mohamed bin Salmán. Entre los nombramientos más llamativos, el del nuevo ministro de Exteriores, Ibrahim al Asaf, antiguo titular de Finanzas y que estuvo entre los afectados por la purga del Ritz-Carlton. También se renuevan los puestos clave de ministro de la Guardia Nacional y consejero de Seguridad Nacional. El heredero se mantiene al frente del Ministerio de Defensa y también conservan su puesto los titulares de Energía y Finanzas.

El mayor exportador de petróleo se encuentra bajo una gran presión internacional tras la crisis de imagen sufrida a resultas del asesinato del periodista Jamal Khashoggi en el consulado saudí de Estambul, a principios del pasado octubre, cuya responsabilidad apunta al príncipe Mohamed. Ya la semana pasada el Reino del Desierto anunció la creación de tres organismos destinados a mejorar el funcionamiento de sus servicios secretos.

“La remodelación refleja en parte la crisis [por el caso Khashoggi], pero sobre todo cómo va a avanzar el reino en esta coyuntura. Estos cambios en el Gabinete ayudaran a consolidar el consenso que exige el proyecto Vision 2030”, declara a EL PAÍS Theodore Karasik, analista de Gulf State Analytics. Karasik subraya los nombramientos relacionados con la seguridad que, en su opinión, “tienen más que ver con los procesos internos del reino que con la política exterior”.

Destaca la designación de Musab al Aiban como consejero de Seguridad Nacional y del general Khalid bin Qarar al Harbi como jefe de la dirección de Seguridad General del Ministerio del Interior. Pero sobre todo, la elección del príncipe Abdullah bin Bandar bin Abdulaziz como ministro de la Guardia Nacional. Esa rama de las fuerzas armadas, que no depende del Ministerio de Defensa, recluta sus miembros entre las tribus leales a los Al Saud y se ocupa esencialmente de la protección de la familia real frente a las posibles amenazas internas.

“Con un Bin Bandar al frente, la Guardia Nacional está bajo completo control de MBS”, afirma Karasik refiriéndose al heredero por sus iniciales y a la amistad que une a este con el nuevo ministro. “En conjunto los cambios ayudan a preparar a MBS para el trono”, concluye el experto.

La misma opinión comparte Ali Shihabi, fundador del centro de estudios The Arabia Foundation y un hombre considerado próximo al establishment saudí. “El príncipe heredero consolida su poder con aliados clave en el nuevo Gabinete y nuevos gobernadores reales”, ha tuiteado. Junto a los ministros, el rey también ha hecho numerosos cambios entre los gobernadores provinciales, altos funcionarios, embajadores (como el del Reino Unido, el príncipe Mohamed bin Nawaf, que ha sido nombrado consejero real) y además ha renovado una parte del Consejo Consultivo (Majlis al Shura).

Desde fuera, el movimiento más sorprendente es el relevo de Al Jubeir. Quien fuera el primer ministro de Exteriores que no pertenecía a la familia real ha servido con fidelidad a la monarquía desde sus tiempos de embajador en Washington. Su nuevo cargo de “ministro de Estado” resulta confuso en occidente, donde esa categoría no tiene una equivalencia exacta y suena a degradación. Sin embargo, según Shihabi, se trataría de “permitir que Al Jubeir se centre en su papel como portavoz clave del reino, a la vez que se le releva del peso del día a día de la gestión del ministerio”. De hecho, mantiene su puesto en el Consejo de Ministros.

El hecho de que Al Asaf, el nuevo titular de Exteriores, estuviera brevemente detenido en el Ritz-Carlton puede inducir a error; salió libre a las pocas semanas, sin cargos y sin hacer ningún pago. Poco después acompañaba al poderoso heredero al Foro Económico Mundial, para sorpresa general. El veterano burócrata, que a sus 67 años tiene décadas de experiencia en la Administración, también fue nombrado ministro de Estado cuando fue relevado al frente de Finanzas en 2016, poco después de que el príncipe Mohamed presentara su plan Vision 2030.

Junto a las reformas económicas, un aspecto esencial de ese proyecto era la apertura del país a la cultura y el entretenimiento. Al frente de la comisión encargada del ramo, popularmente conocida como Ministerio de la Diversión, el rey ha colocado a Turki al Sheikh, un consejero de su hijo que hasta ahora era el jefe del Comité de Deportes. También ha remplazado al ministro de Información con Turki al Shabana, un ejecutivo de la cadena de televisión Rotana, propiedad del millonario príncipe Alwalid bin Talal, también detenido en el Ritz

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