El Museo del Prado, Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2019

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Miguel Falomir, director de la pinacoteca, cree que es un «regalo para todos los españoles» y el ministro de Cultura celebra el reconocimiento para «el mejor museo de pintura del mundo»

El Museo Nacional del Prado ha sido galardonado con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2019, según ha hecho público este martes en Oviedo el jurado encargado de su concesión. En esta edición concurrían un total de 29 candidaturas procedentes de 14 países.

El museo, que celebra este año su bicentenario, se ha convertido en la institución cultural más importante de España y en una de las pinacotecas más destacadas del mundo. Tiene una colección de cerca de 8.000 pinturas, de las que 1.700 están expuestas en el edificio Villanueva y más de 3.200 se distribuyen entre 255 instituciones culturales de toda España. Sus salas, por las que pasan anualmente casi tres millones de visitantes –más de la mitad extranjeros–, han servido de inspiración a algunos de los pintores más significativos de los últimos 150 años, como Fortuny, Sorolla, Picasso, Monet, Renoir, Durant o Chase. Sin embargo, un 37,5% de los españoles reconoce que nunca ha ido.

El director del Museo Nacional del Prado, Miguel Falomir, ha afirmado este martes que el galardón es «un magnífico regalo de cumpleaños» en su bicentenario. Falomir, que ha recibido la noticia de la concesión de este galardón durante su visita a Melilla, ha declarado que el Premio Princesa de Asturias, aunque es para el Museo del Prado, podría ser considerado como «un regalo para todos los españoles» al ser este organismo «la principal institución cultural española». Por su parte, el ministro de Cultura y Deporte, José Guirao, ha celebrado lo que a su juicio es «un motivo de alegría para todos los miembros del Gobierno y de España, y para los españoles» porque el Prado es «un símbolo del país», es «un símbolo» de la cultura española y es, «sin duda, el mejor museo de pintura del mundo».

Este ha sido el segundo de los ocho Premios Princesa de Asturias que se conceden este año, en que cumplen su trigésimo novena edición tras el de las Artes que se concedió al director teatral Peter Brook.

Esta candidatura ha sido propuesta conjuntamente por Mario Vargas Llosa y Antonio Muñoz Molina, premios Príncipe de Asturias de las Letras 1986 y 2013, respectivamente; Norman Foster y Rafael Moneo, premios Príncipe de Asturias de las Artes 2009 y 2012, respectivamente; Alberto Anaut, presidente de La Fábrica y de la Fundación Contemporánea, Luis Gordillo, Cristina Iglesias, Julio Llamazares, Gonzalo Suárez, Jaime Rosales, Aitana Sánchez-Gijón, Alberto García Alix, Chema Madoz, Pierre Gonnord, José Luis Gómez, Juan Barja y Javier Gomá.

Dos siglos de historia

El Museo Nacional del Prado se inauguró en Madrid el 19 de noviembre de 1819 como Real Museo de Pinturas y Esculturas para albergar obras procedentes de las colecciones reales, que habían comenzado a tomar forma en el siglo XVI con Carlos I y que fueron enriquecidas por todos los monarcas que le sucedieron. Con un primer catálogo integrado por 311 pinturas, el museo, que pronto cambió su denominación a Museo Nacional de Pintura y Escultura, ya servía de depósito para otras 1510 procedentes de los Reales Sitios.

El museo ocupó el Gabinete de Ciencias Naturales, obra de Juan de Villanueva, en lo que se conocía como Prado de los Jerónimos, por lo que popularmente se llamó Museo del Prado antes de recibir esta denominación oficial a principios del siglo XX. Doscientos años después de su inauguración, tras varias reformas y sucesivas ampliaciones, el Museo del Prado sigue cumpliendo la alta misión de conservar, exponer y enriquecer el conjunto de las colecciones y obras de arte que, estrechamente vinculadas a la historia de España, constituyen una de las más elevadas manifestaciones de expresión artística de reconocido valor universal.

El Prado es conocido más como museo de pintores que de pinturas por la singularidad de su origen dependiente del mecenazgo real de los siglos XVI y XVII, orientado a reunir el mayor número de obras posible de los artistas preferidos. Por este motivo, el Museo tiene los mayores conjuntos de El Bosco, Tiziano, El Greco, Rubens, Velázquez o Goya, en algunos casos con más de un centenar de obras.

Con la dinastía Borbón llegaron los pintores franceses en un siglo XVIII dominado por artistas foráneos, como los italianos, hasta finales de la centuria, en la que Goya devolvió a un español el dominio del escenario cortesano.

Desde su fundación, el museo ha ingresado más de 2.300 pinturas y gran cantidad de esculturas, estampas, dibujos y otras piezas a través de donaciones —como las Pinturas negras de Goya—, legados —como el de pintura del siglo XIX de Ramón de Errazu— y compras —Fábula y La huida a Egipto de El Greco, La condesa de Chinchón de Goya o El barbero del Papa de Velázquez, por ejemplo—.

El museo actual está formado por varios inmuebles —el edificio Villanueva, el Claustro de los Jerónimos, el Casón del Buen Retiro, el edificio administrativo de la calle de Ruiz de Alarcón y el Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro— que superan los 45.000 metros cuadrados de superficie útil. Como organismo público, una ley regula su funcionamiento y está regido por un patronato presidido por el ministro de Cultura correspondiente y cuyos presidentes de honor son los Reyes de España. 

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