El presidente del Supremo suspende el fallo que permitía la liberación de Lula

Categories Internacional/MundoPosted on

Días Toffoli anula la orden cautelar de anular la prisión de los condenados sin una sentencia firme

El presidente del Tribunal Supremo de Brasil, José Antonio Dias Toffoli ha suspendido este miércoles el fallo emitido unas horas antes por otro juez que abría la puerta a la liberación del expresidente brasileño Lula da Silva. La orden cautelar dictada repentinamente por Marco Aurélio, otro magistrado de ese mismo tribunal, suspendía la prisión de los presos condenados por la segunda instancia, lo que beneficiará, entre muchos otros, al reo más famoso del país: el popular expresidente.

Lula está preso desde el pasado 7 de abril, cuando un tribunal de la segunda instancia le condenó a 12 años por corrupción. Aquella sentencia impidió que Lula, claro favorito en las encuestas, se presentase como candidato a las elecciones que terminó ganando el ultraderechista Jair Bolsonaro.

El Partido de los Trabajadores ya ha exigido su liberación, pero el resto son todo interrogantes y cada segundo de incertidumbre juega en contra del exmandatario. En Brasilia, la anulación del fallo se sabía que era cuestión de tiempo. La decisión del presidente del Supremo era una de las posibilidades que se manejaban ya que el propio juez explicaba en el fallo que se «somete al referendo» del Supremo. 

En Brasil hay 169.000 presos por sentencias en la segunda instancia, según el Consejo Nacional de Justicia, casi un cuarto de los 706.000 reos que hay en el país. Lula no es por tanto el único preso que se hubiera beneficiado de esta orden, pero sí es de lejos su gran protagonista. Lo lleva siendo desde que su entrada en prisión reabrió un viejo debate que divide al Supremo brasileño en dos desde hace ya tiempo: si ejecutar una pena ya en la segunda instancia es compatible con la Constitución. En 2016 el Tribunal volvió a enfrentarse a la cuestión y solo decidió que sí por 6 votos a 5. Era un punto débil perfecto para la defensa del cada vez más apurado expresidente, y así lo han estado explotando sus abogados. La orden liminar se dictó, de hecho, como respuesta a una petición del Partido Comunista de Brasil, un gran aliado del Partido de los Trabajadores. Está previsto que en abril se vuelva a debatir.

Otros órganos del mundo jurídico brasileño albergan menos dudas. La Fiscalía General ha anunciado que estudia qué medidas legales tiene a mano para recurrir la orden cautelar. «El inicio del cumplimiento de una pena tras la decisión de una corte de apelación es compatible con la Constitución, y además garantiza la efectividad del Derecho Penal y contribuye al fin de la impunidad para asegurar la credibilidad de las instituciones, conforme lo votado por el Tribunal Supremo», ha recalcado la presidenta del órgano, Raquel Dodge, en una nota.

Salir tampoco hubiera  supuesto el fin de los problemas jurídicos de Lula, que tendría que seguir luchando la sentencia por la que fue condenado en abril. Y, a la vez, hubiera tenido que esperar (y, posiblemente, recurrir) las sentencias de los otros cinco procesos que todavía tiene abiertos, casi todos por corrupción durante su época como presidente (entre 2003 y 2010). Ninguno de ellos implica las maletas con cantidades enormes de dinero que con tanta frecuencia se ven en otros casos contra políticos en Brasil. Son crímenes de otra escala. En uno, la acusación es que Lula era el propietario real de una finca reformada por una constructora que luego se vio beneficada por la petrolera estatal Petrobras. En otro, se le acusa se pactar con la constructora Odebretch la compra de un terreno para edificar el Instituto Lula a cambio de interferir en la cúpula directiva de Petrobras. Otras, contadas grosso modo, implican negociar la compra de cazas militares con lobistas suecos tras dejar la presidencia, haber prorrogado unos beneficios fiscales al sector del automóvil a cambio de un soborno y conseguir unas obras para Odebretch en Angola.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *