El vestuario se mira ante Zidane, Mourinho y Klopp

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Real Madrid

El francés es el preferido, el alemán haría una revolución, el portugués es el más duro dentro y fuera del campo

Mourinho, Zidane y Klopp abren la terna de la selección del próximo entrenador del Real Madrid. Son muy diferentes como técnicos y el vestuario blanco los mira con visiones muy diferentes. Así caería cada uno en en seno del plantel.

El vestuario madridista prefiere a Zidane, por su educación y su gestión del grupo, pero el francés vendría para hacer los cambios en el once y en la estructura de la plantilla

Zidane. La plantilla desea el regreso de Zidane por su educación, su buen trato y su manera de decir las cosas duras sin estridencia. El francés avisa, actúa, habla poco y cuando sienta a un futbolista es porque lo ha hecho mal. Entonces se dirige al jugador y le explica la razón de su pase a la reserva.

Los capitanes y otros referentes del vestuario apoyan su retorno. Pero saben que las cosas serían muy diferentes con «Zizou» en esta nueva etapa, pues el año pasado se marchó porque advertía el desgaste mental y físico de la plantilla que ahora ha confirmado con hechos. El marsellés quería entonces cambios y el plantel augura que, si ficha por el Real Madrid, los haría y afectaría a varios titulares del once actual, si es que continúan en el club en agosto.

«Zizou» aconsejó hace un año fichar un ariete para suplir el adiós de Cristiano, pues sabía de primera mano que se iba tras el Mundial de Rusia, y solicitaba refuerzos en la defensa y en el centro del campo. Esas novedades llegarán ahora. También tenía previsto qué hombres serían los afectados. El primero es Bale, que no le hablaba desde que pasó a la suplencia. Isco y Marcelo tampoco iban a ser titulares con él. Sus ideas de cambio se han consolidado con hechos esta temporada.

El grupo asume que Mourinho sería el más duro, raspa. No se casa con nadie y exige mucho esfuerzo físicamente

Mourinho. Sería el entrenador menos deseado para la plantilla, por puro egoísmo profesional: hace entrenar mucho, exige una forma física excelente, impone disciplina y es muy crudo en las críticas a sus pupilos, en el vestuario y en público. Con los años ha reducido sus explosiones de ira, pero Mourinho nunca podrá dejar de ser Mourinho.

No tendrán problema con el portugués los jugadores que muestran una gran forma habitualmente. Son los casos de Reguilón, Vinicius, Lucas, Carvajal, Odriozola, Varane, Fede Valverde, Marcos Llorente y Ceballos. Los veteranos que no tengan una buena puesta a punto lo pasarán mal. Y los hombres que no hagan el trabajo defensivo serán castigados a la suplencia.

Modric, Varane, Nacho, Marcelo (si continúa), Casemiro, Ramos y Benzema estuvieron con el setubalense en su etapa anterior. El capitán sevillano no seguiría probablemente si viniera, pues su antagonismo es visceral. Y ninguno del resto de futbolistas tendría asegurado el puesto, ni siquiera el medio centro brasileño, pues le gusta la competencia de Llorente.

En la plantilla se piensa que Mourinho no es el primer candidato. Incluso algunos opinan, o quieren creer por su deseo de descartarlo, que su nombre surge para molestar a Ramos.

Klopp haría una revolución total, de plantilla y de juego. Impondría su premisa física y su fútbol de ataque en tres toques, no le importarían los nombres y apostaría por los hombres que rinden cada tres días

Klopp. El entrenador del Liverpool suscitaría una revolución sustancial en el Real Madrid, como la que hicieron Miljanic y Radisic en los años setenta, vivida por Pirri. El plantel actual se enfrentó al risueño preparador germano en la final de Kiev y conoce el cambio que ha introducido en el Liverpool, al que ha convertido en un aspirante a la Premier y a la Champions. Juega al ataque y quiere un fútbol rápido, llegar en tres toques al borde del área rival, un estilo que esgrime como necesidad una exigencia física descomunal.

Los jugadores del Real Madrid saben que sus entrenamientos son duros y su disciplina es férrea. No le gusta que sus pupilos salgan de cena, salvo en momentos cumbre, y desea que se acuesten pronto y duerman al menos ocho horas para rendir bien. El alemán señala que son condiciones intrínsecas a la puesta a punto que solicita en sus hombres.

Sería un hueso para los futbolistas. Es un técnico que no se casa con los nombres consagrados, que solo busca rendimiento cada tres días y que pedirá los fichajes y las bajas que el Real Madrid ya prepara, pues considera que la plantilla ganadora del último lustro ha tocado techo en varios de sus pilares del juego. Es verdad que, si Klopp fuera el seleccionado, podría haber una variación importante en la lista de transferibles: le gusta Bale.

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