Feliz Navidad

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El autor felicita las Pascuas a todos, incluidos los que no se lo merecen por engañar, mentir o «carecer de un corazón noble»

Feliz Navidad a las mujeres de todos los clubes de alterne de España y de todas las islas españolas. Feliz Navidad a todos los que están en la cárcel, y a todos los que no saben que mañana ingresarán en la cárcel. Feliz Navidad a los alcohólicos. Feliz Navidad a los ancianos en los asilos. Feliz Navidad a los devorados por el Alzheimer, que no recuerdan qué es la Navidad ni que ellos fueron protagonistas de maravillosas Navidades. Feliz Navidad a los maestros de la escuela pública. Feliz Navidad a la Guardia Civil. Feliz Navidad a Pablo Iglesias. Feliz Navidad a Bertín Osborne. Y Feliz Navidad a todas las monjas de los escasos conventos de clausura que aun quedan en España. Feliz Navidad a Antonio Machado, que aunque está muerto entenderá el abrazo que le mando. Feliz Navidad a todos los que vieron morir a los suyos a manos de la ETA. Feliz Navidad a los que aún saben distinguir el bien del mal. Feliz Navidad a Raphael, para que siga cantando su Tamborilero. Feliz Navidad a Oriol Junqueras, porque su corazón es noble, y Feliz Navidad a Arnaldo Otegui, porque su corazón no lo es y él lo sabe allá en lo hondo de la sangre. Feliz Navidad a los que fueron engañados y estafados por las compañías de telefonía móvil y por las compañías de electricidad y por las compañías aéreas y por las compañías religiosas y por las compañías que nos dejaron sin compañía humana. Feliz Navidad a Iñaki Urdangarin, que es uno de los hombres más solos que hay en España. Feliz Navidad a los desesperados, porque son los mejores. Feliz Navidad a Cervantes, por felicitar a alguien que no necesita felicidad alguna porque nunca creyó en las leyes de los hombres. Feliz Navidad a Jesucristo. Feliz Navidad a Lenin. Feliz Navidad a Elvis Presley. Feliz Navidad a Luis Buñuel. Feliz Navidad a Nino Bravo, que nos lo dio todo y no le dimos nada a cambio. Feliz Navidad a mi padre, que no podrá felicitarme nunca más la Navidad. Feliz Navidad a los fracasados, porque de ellos es la gran belleza del mundo. Feliz Navidad a los restos óseos de Federico García Lorca, que están siempre allí, en esa invisibilidad acumulada a la que llamamos España. Feliz Navidad a los tontos, a los tullidos y a los locos. Feliz Navidad al dinero, que nunca te mira por encima del hombro. Feliz Navidad a la inflación, al Ibex 35 y al índice Nikkei. Feliz Navidad a las cajas de ahorros, porque de ellas es nuestra alma. Feliz Navidad al Banco de España, porque nos ilumina siempre. Feliz Navidad a Mariano Rajoy, que envejece tranquilo en algún piso grande, bonito y soleado. Y Feliz Navidad a mí mismo, que me la merezco por haber sufrido siempre tanto y siempre por tan poco. Y Feliz Navidad al Real Madrid y al Fútbol Club Barcelona, porque en ellos descansa inalterable la unidad de España.

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