Infarto: Por qué es más probable sobrevivir a una parada cardíaca si eres hombre

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Un hombre se echa la mano al corazón tras un infarto.

Frente a una parada cardiorrespiratoria, es más probable que se le acabe realizando una RCP a un hombre que a una mujer. Ahora, un nuevo estudio explica por qué.

Cuando se produce una parada cardiorrespiratoria en medio de la calle, el tiempo es primordial, y saber realizar correctamente una RCP puede salvar vidas. Sin embargo, diversos estudios han llegado a la conclusión de que existe mayor probabilidad de que dicha vida salvada sea la de un hombre, y no la de una mujer. O lo que es lo mismo: se suelen realizar más reanimaciones cardiopulmonares a los hombres que a las mujeres cuando presentan los mismos síntomas. Y, por tanto, el hecho de ser hombre otorga más probabilidades de sobrevivir.

Durante el año 2017, un estudio ya dejó entrever algunas de las causas que podían llevar a este fatídico resultado, donde existe una clara disparidad de género, y otro trabajo más reciente, publicado en agosto de 2018 en la revista Circulation lo corroboró: se suele realizar más una RCP si la víctima es un hombre y no una mujer.

Recientemente, otros dos trabajos, publicados en la Conferencia Anual de la American Heart Association han querido analizar este problema, y algunas formas de solucionar esta diferenciación por género.

Por qué se realizan más RCP a los hombres

Por un lado, Sarah Perman, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Colorado y sus colegas, sabiendo que las mujeres tienen una tasa más baja de reanimación cardiopulmonar, y presuponiendo algunas de las razones por las que ocurre esto, realizaron una encuesta mediante el servicio de crowdsourcing de Amazon (Mechanical Turk). Así, frecieron a los participantes 1 dólar a cambio de responder a la pregunta «¿Sabe por qué las mujeres tienen menos probabilidades de recibir una RCP respecto a los hombres cuando sufren una parada en público?»

Hubo un total de 54 respuestas iniciales, aunque los autores puntualizan que tan solo se trata de resultados preliminares extraídos de una pequeña encuesta (existe otra encuesta en periodo de revisión). Ambas encuestas dieron un resultado similar, el cual no sorprende a Perman ni a sus colaboradores.

En ambas encuestas destacaba el hecho de que la gente suele preocuparse por ocasionar un daño accidental a las mujeres, o su incapacidad para entender lo graves que pueden ser sus síntomas. Pero había un factor más, que sí sorprendió a los investigadores: una gran cantidad de encuestados afirmaron que se sentían preocupados por un contacto no deseado.

En las encuestas, los participantes afirmaban que temían que tocar el pecho de una mujer pudiese malinterpretarse como una posible agresión, o un contacto sexual no deseado. Algunos afirmaban cosas como que «los hombres no quieren incomodar colocando sus manos en el pecho de una mujer» o que «es probable que los hombres tengan miedo de ser acusados de algún tipo de abuso sexual».

Estas respuestas son más llamativas si cabe teniendo en cuenta que los informes sobre denuncias falsas por agresión sexual son mucho más raros de lo que se suele creer, algo que indica que existe una gran percepción errónea por parte de la población general respecto a escenarios potencialmente mortales, como es el caso de una parada cardíaca súbita en una mujer en medio de la calle.

Cómo mejorar la RCP en las mujeres

Dado que una parada cardíaca, por definición, es una situación repentina, estudiar cómo actuará la gente es casi imposible. Por ello, un estudiante de doctorado y una enfermera en prácticas han elaborado otro estudio para poder abordar mejor este problema.

Tanto ellos como sus coautores examinaron la respuesta de un individuo enfrentándose a una emergencia cardíaca, pero mediante realidad virtual. En total, se estudió a 75 participantes que interactuaron con un muñeco para realizar una RCP en un escenario simulado. Los muñecos eran hombres y mujeres de diferentes razas, dispuestos de forma aleatoria.

De nuevo, según sus resultados, en cuanto al género se refiere, cuando el individuo que tenía que realizar la RCP era un hombre se mostraba más propenso a llevar a cabo dicha maniobra, e incluso usar un desfibrilador externo automático, si la víctima también era un hombre. Sin embargo, los autores continúan sugiriendo que será necesario llevar a cabo un estudio más amplio para comprender si realmente este dato es estadísticamente significativo, y explicar mejor por qué las mujeres tienen menos probabilidades de recibir una RCP.

Asimismo, los autores señalan que el uso de la realidad virtual podría ser un punto a favor en la capacitación para realizar correctamente una RCP, donde pueden modificarse factores como el género y la raza, algo que no suele hacerse en una capacitación habitual, donde la simulación estándar suele ser un hombre de raza blanca.

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