La inquietante maldición de Fernando Gago ante la franja roja

Categories DeportesPosted on

Fernando Gago sufre una lesion contra River Plate – Copa Libertadores

El centrocampista millonario no pudo terminar la final de la Copa Libertadores porque se rompió el tendón de Aquiles

Cuando faltaba apenas un minuto para cumplirse el tiempo reglamentario, el entrenador de Boca Juniors, Guillermo Barros Schelotto, movió el banquillo e introdujo en el campo a Fernando Gago. El empate en el marcador presagiaba una prórroga difícil y el futbolista parecía el arma perfecta para fortalecer el centro del campo del equipo. Sin embargo, una lesión el tendón de Aquiles le impidió terminar el partido. Este infortunio en la final de la Copa Libertadores supuso, además, que Boca Juniors tuviera que acabar el encuentro con nueve jugadores, ya que Wilmar Barrios había sido expulsado y el técnico ya había agotado los cambios.

La lesión sufrida en el estadio Santiago Bernabéu es la tercera de este tipo que padece el jugador, que con 32 años podría decir adiós a una carrera en la que las lesiones han tenido un protagonismo inusitado. Con la última del domingo se agranda una larga lista escrita durante la trayectoria profesional del futbolista. Sin embargo, cuando uno analiza este historial, llama la atención que, hasta en tres ocasiones, Gago se lesionó contra River Plate. Además, una cuarta vez lo hizo contra Perú, que vestía entonces una franja roja como la de los millonarios.

Las lesiones, protagonistas

Gago ya había dejado muestras de la vulnerabilidad de su cuerpo en su etapa en España. Tanto el Real Madrid como el Valencia no pudieron exprimir al máximo los dotes del jugador por este motivo. Roma y Vélez tampoco pudieron hacerlo después. En noviembre de 2014, de nuevo en Argentina, Gago jugó la vuelta de la semifinal de la Copa Sudamericana contra River Plate. Aquel día no pudo llegar al descanso por culpa de una distensión en el aductor derecho que le dejó sin jugar hasta 2015. Comenzaba entonces un tormento ininterrumpido como xeneize.

Su vuelta con el nuevo año no le trajo mejor suerte, y en noviembre de 2015 sufrió de nuevo una grave lesión, también ante River Plate. Ocurrió en el Monumental y se rompió por primera vez el tendón de Aquiles. Se perpetuaba así la maldición del futbolista contra el equipo millonario iniciada meses atrás. Volvió a los terrenos de juego en abril de 2016, pero de nuevo ante River Plate padeció una grave lesión. En un forcejeo con Alario, Gago se tiró al suelo con notables muestras de dolor. Su peor pesadilla se repetía: otra vez se había roto el tendón de Aquiles.

Tardó medio año en recuperarse, y cuando lo hizo se convirtió en pieza clave del equipo xeneize. El buen rendimiento le abrió las puertas de la selección argentina de Jorge Sampaoli. Sin embargo, vistiendo la albiceleste volvió a sufrir un duro revés. En octubre de 2017 Argentina se vio las caras con Perú. Gago empezó el partido en el banquillo, pero fue una de las apuestas del técnico para ser sustituido. Sobre el campo solo jugó unos minutos, toda vez que un mal movimiento le provocó otra grave lesión: «Me rompí los cruzados», le dijo a Leo Messi sobre el césped. En aquel partido, Perú vestía con la camiseta con la franja roja sobre el pecho.

Una recuperación milagrosa de cara a llegar al Mundial de Rusia se frustró con una nueva recaída a escasos meses del comienzo del mismo. Por eso, esta edición de la Copa Libertadores se antojaba como una redención para el futbolista. Las lesiones tampoco le habían dado tregua en el trascurso de la competición, pero pese a ello, logró acompañar a Boca Juniors hasta la final. Saltó al campo con el empate y con la prórroga como opción inevitable. Menos de media hora después, se marchó del césped, con su equipo por debajo en el marcador y con un nuevo batacazo en su cuerpo: «Me rompí el tendón», confirmó después. Madrid ha sido testigo del último episodio de la desafortunada carrera de Gago con las lesiones, a las que ha tenido que superar desde que comenzó a pegar patadas a un balón por los campos de Europa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *