Manuel Carrasco: “Las canciones son marcas en la vida”

Categories CulturaPosted on

El artista presenta su último disco, ‘La cruz del mapa’, a los suscriptores de EL PAÍS

Lolito, como llamaban de pequeño a Manuel Carrasco (Huelva, 1981), era un niño con muchos miedos. Se lo ha contado el propio artista a la periodista Arancha Moreno y a los suscriptores de EL PAÍS que acudieron, este miércoles, a un encuentro exclusivo en los Teatros Luchana, dentro del programa EL PAÍS +. Carrasco, que acababa de publicar el disco La cruz del mapa, narró cómo se aferró a la música para superar sus inseguridades y llegar así a construir una carrera “con voz propia”. Ese camino se puede recorrer a través de temas clave de su discografía porque, como reconoció, “las canciones son marcas en la vida”.

Las cruces en el mapa de la carrera de Carrasco las han puesto temas como Que nadie, que trata sobre el maltrato y que lo afianzó en la industria. Moreno destacó que este tipo de letras, en las que da aliento a quienes sufren situaciones adversas, son una constante en el cancionero del onubense. “Son canciones que ayudan y que curan y eso es mágico”, apuntó alegando que no sabía muy bien de donde sale ese poder. “Pero pasa y me sigue sorprendiendo”.

Carrasco arrancó el encuentro cantando Me dijeron de pequeño, donde cuenta cómo creció en un ambiente desfavorable en el que le repetían “¿dónde vas que tú no puedes?”. Ese señalamiento le hizo dudar en ciertos momentos de sus posibilidades dentro del mundo de la música, pero lo superó agarrándose a su sueño. De alguna manera, describió, él sabía cuál era su destino a pesar de que nunca creyese que pudiese lograrlo. “Esa ilusión, esas ganas y pasión, de esa manera, no la encuentro en ningún lado”, justificó como motivación para enfrentarse a las subestimaciones, las dudas o la vergüenza. Este tema, presentación de su último disco, le ha servido para reconciliarse con el niño miedoso que fue. “Me recuerda de dónde vengo y a dónde he llegado y eso es importante saberlo”, enfatizó.

Lolito, que creció en “una casa con mucho ruido” tuvo su primera guitarra a los 12 años. “Me voló la cabeza”, apuntó recordando que pedía a sus hermanos que le dejasen solo en la habitación que compartían para poder tocar. Los primeros pasos profesionales los dio en las comparsas de Huelva. De ahí, con la timidez que reconoció tener, dio el salto a la superexposición de Operación Triunfo, pero ya con la idea clara de que solo siendo autor de sus propios temas podría marcar la diferencia.

Entonces, en el 2002, los prejuicios contra este tipo de programas, así como la presión del mercado podían ser “un lastre” para una carrera larga. Esta situación, en su opinión, no se da de manera tan aguda ahora. En cambio, lo que pudo haber sido el fin de sus aspiraciones, lo acabó fortaleciendo. “Y mira lo bien que estamos ahora”, zanjó.

Carrasco arranca el próximo 4 de mayo su nueva gira en Valladolid y pasará por recintos como el Wanda Metropolitano, en Madrid, o el Estadio Benito Villamarín, en Sevilla. Tras siete discos confiesa que sigue titubeando cuando compone y que acude a su entorno para certificar que no ha perdido el norte. «He dudado mucho y eso me ha hecho crecer», repitió en varias ocasiones. Este disco ha sido el que más ha sufrido, pero también disfrutado, por la presión extra que se impuso tras el éxito del anterior. Pero tras muchas noches de desvelo y apuntes de última hora, las canciones se han ordenado y ha conseguido el doble disco de platino en tan solo un mes. 

El artista cerró el encuentro agradeciendo el apoyo del público, con el que aseguró sentirse en deuda, e interpretando Déjame ser. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *