Precandidatos presidenciales de EE UU en 100 palabras

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Casi una decena de demócratas, con un protagonismo femenino sin precedentes, ha anunciado su candidatura para los comicios de 2020

A dos años de la próxima elección presidencial en Estados Unidos, casi una decena de precandidatos demócratas ya han anunciado su intención de llegar a la Casa Blanca en 2020. Por el momento, cinco hombres y cuatro mujeres -entre los 37 años y los 69 años- buscan liderar el retorno de la Administración a su partido tras el mandato del republicano Donald Trump. La primera batalla que tendran que sortear será en febrero del próximo año, cuando arranquen las primarias demócratas.

Elizabeth Warren

A sus 69 años, es una de las figuras más conocidas del partido, aunque no ostentó cargo público hasta que se convirtió en la primera mujer senadora por Massachusetts en 2013. Profesora de Derecho en Harvard, sus críticas al capitalismo salvaje la convirtieron en preferida del ala izquierda del partido. No ha eludido la confrontación directa con Trump, que suele referirse a ella como Pocahontas: burla de sus lejanos orígenes nativoamericanos, que ella trató de acreditar con una prueba de ADN, jugada que le valió críticas entre sus propias filas. Goza de popularidad entre los demócratas, lo que la sitúa con posibilidades en las primarias, pero apenas logra penetrar en las huestes conservadoras, para quienes constituye un ejemplo de la élite académica.

Kamala Harris

La senadora californiana de 54 años, hija de padre jamaicano y madre india, era uno de los nombres esperados. La primera mujer fiscal general que tuvo California es una de las estrellas fulgurantes del Partido Demócrata. Reconocida en el ambiente político por sus intervenciones incisivas en el Congreso, los interrogatorios al entonces fiscal general Jeff Sessions sobre la trama rusa en 2017 y el fuerte rechazo a las políticas antimigratorias de Donald Trump le han ido concediendo cada vez más notoriedad a nivel nacional. Es parte de las voces progresistas del Partido Demócrata, sin pertenecer al ala más izquierdista.

Julián Castro

“Cuando mi abuela llegó aquí hace casi cien años, estoy seguro de que nunca podría haber imaginado que solo dos generaciones más tarde, uno de sus nietos sería miembro del Congreso de Estados Unidos y candidato para presidente de EE UU”. Esta frase podría resumir parte del currículum y el gancho electoral de este abogado de Stanford. El exsecretario de Vivienda y Desarrollo de la segunda Administración de Barack Obama quiere ocupar ahora el Despacho Oval. Castro, latino de 44 años, se convirtió en el alcalde más joven de las principales ciudades de EE UU en 2009, cuando asumió el cargo en San Antonio. La misma ciudad desde donde anunció su precandidatura.

Kirsten Gillibrand

La senadora demócrata desde 2009 por un distrito conservador de Nueva York comenzó su campaña excusándose de su pasado en materia migratoria. Cuando asumió la vacante que dejó Hillary Clinton en el Senado, defendió que la frontera con México debía ser una “prioridad de seguridad nacional” y que había que cerrarla para lograr una migración “adecuada”. La abogada pasó de votar a favor de aumentar los fondos para el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) a pedir su abolición el año pasado. Gillibrand, de 52 años, se ha exculpado argumentando no conocía la realidad de los afectados y ahora que los ha escuchado quiere defenderlos. Es reconocida por su lucha contra el acoso sexual.

Andrew Yang

El emprendedor de 44 años tiene una propuesta estrella: otorgarle a todos los estadounidenses 1.000 dólares al mes. Aquellos que reciben beneficios sociales como cupones de alimentos o ayudas por discapacidad, entre otros, deberán escoger entre mantener sus subsidios estatales o recibir el dinero en efectivo. El candidato demócrata, hijo de emigrantes taiwaneses, considera que ese salario universal reactivará la economía y amortiguará los coletazos de los puestos de trabajo perdidos por los avances tecnológicos. El abogado se ha dedicado las últimas dos décadas a crear empresas, siendo la más famosa Ventures of America, dedicada a apoyar a jóvenes emprendedores.

Pete Buttigieg

El alcalde de South Bend, una ciudad de 100.000 habitantes en Indiana, quiere convertirse en el primer presidente millennial. Tiene 37 años y se jacta de ello al presentarse como una alternativa demócrata ajena a los lastres de la vieja política. En el lanzamiento de su campaña se definió como el único candidato de clase media en el Medio Oeste. Su mensaje es para la zona rural: recuperará la bonanza económica, tal como lo ha hecho en South Bend, donde las cifras de desempleo han pasado de dos dígitos a estar en la media nacional. Antes de convertirse en alcalde en 2012 sirvió en la guerra de Afganistán y fue consultor en McKinsey. Es el primer candidato presidencial abiertamente homosexual.

Tulsi Gabbard

Congresista por Hawái, de 37 años, fue la primera hindú en ocupar un escaño en el Capitolio. Veterana de Irak, es crítica con las intervenciones militares en el exterior, incluido en Siria. Apoyó a Bernie Sanders en 2016, defiende la legalización del aborto, y cita entre sus prioridades la lucha contra la pobreza, el cambio climático y la asistencia sanitaria. Pero cierta ambigüedad hacia Donald Trump tras su victoria y, sobre todo, su dura oposición al matrimonio homosexual (de la que luego se ha retractado), han suscitado escepticismo entre el ala izquierda donde se la suele situar.

Richard Ojeda

No es muy corriente que un candidato que se postula para la nominación demócrata a la Casa Blanca en 2020 haya votado por Donald Trump. Como tampoco es que una vez que se ha arrepentido de ello, se presente como candidato demócrata por Virginia Occidental para la Cámara de Representantes de la nación y pierda pero -y este es un gran pero- llevándose el 35% de los votos que en el pasado fueron para Trump. Ojeda, 48 años, es un veterano de la Armada condecorado por su servicio en Irak y Afganistán. Cuando fue senador en Charleston, presentó un proyecto de ley que exigía a los lobistas llevar cámaras dentro del Capitolio del Estado.

John Delaney

John Delaney, blanco, católico, 55 años, Delaney fue el primero en entrar en la carrera por la presidencia, en julio del año 2017. El oriundo de Nueva Jersey encaja a la perfección dentro del concepto del sueño americano. De padre electricista y madre ama de casa, Delaney estudió en Columbia y en Georgetown y a los 40 años ya había creado dos compañías que le convertirían en multimillonario. Dos décadas después, la llamada de la política entró en la vida de Delaney cuando se convirtió en congresista por Maryland de 2013 a 2019. A un año del caucus de Iowa que abre la veda de las nominaciones, Delaney ha hecho ya 21 viajes a ese Estado, visitando 99 condados y haciendo 214 paradas en su periplo político.

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