Rusia amenaza con sanciones a la televisión pública británica

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La medida es una represalia por el informe de Reino Unido en el que se acusa de parcialidad informativa a la cadena televisiva RT, respaldada por el Kremlin

Rusia parece decidida a aplicar por sistema lo que llama «una respuesta simétrica». Siguiendo ese principio, Moscú ha abierto una investigación a la cadena de radiotelevisión pública británica BBC que puede suponer incluso la retirada de su licencia en el país euroasiático. Esto es lo que han anunciado las autoridades rusas este viernes, en represalia por el informe emitido por el regulador de medios británico, que determinó que la cadena rusa RT —respaldada por el Kremlin— violó las reglas de imparcialidad en su cobertura del caso Skripal, el exespía ruso envenenado en Reino Unido por agentes que la inteligencia británica ha identificado como pertenecientes a los servicios de inteligencia rusos.

«La flamante interferencia del Gobierno británico en la actividad de los medios de comunicación rusos —como la campaña de propaganda actual contra el canal de televisión RT o los intentos de desacreditar a sus periodistas— no dejan otra opción que aplicar una respuesta simétrica», ha dicho la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajárova, en su página de Facebook. El propio organismo regulador ruso, el Roskomnadzor, también ha afirmado en un comunicado que había iniciado una investigación contra el servicio de la cadena británica BBC en Rusia (y su contenido en Internet) «con relación a» la decisión de Ofcom (el regulador británico) de hacer lo propio con RT.

Roskomnadzor ha eludido aclarar cuándo hará públicos los resultados de su investigación, pero esta podría derivar en restricciones a la actividad de la BBC en Rusia, incluida la retirada de su licencia, según ha apuntado una fuente del regulador de medios a la agencia rusa Interfax, que ha asegurado que la investigación apreciaba signos de «violación del periodismo objetivo». Esta misma fuente ha afirmado además que las pesquisas contra la cadena apuntan a «la provisión de información sesgada e incluso tendenciosa, atención insuficiente a opiniones alternativas e indicios de acciones diseñadas para ajustar los hechos a los patrones de información decididos por adelantado».

Un análisis similar al que hace el Kremlin. Su portavoz, Dmitri Peskov, ha afirmado este jueves que la cobertura de la BBC «está programada y es injusta». Y ha mencionado especialmente las noticias relacionadas con Rusia y Siria: «Podemos decir que son subjetivas». La cadena británica ha negado cualquier ilegalidad. «Como en cualquier otro lugar del mundo, la BBC trabaja en Rusia en total cumplimiento de las leyes y regulaciones del país para brindar noticias e información independientes a sus audiencias», ha contestado una portavoz de la cadena pública, que en los últimos años ha experimentado un gran crecimiento en Rusia. 

El jueves, en un informe de casi 200 páginas, el Ofcom concluía que en distintas emisiones de los pasados meses de marzo y abril la cadena rusa RT había vulnerado en siete ocasiones las reglas de transmisión británicas, que requieren la «debida imparcialidad» cuando se recogen temas políticos polémicos. Una portavoz de la cadena RT —conocida anteriormente como Russia Today y que está disponible en un centenar de países— ha declarado estar «profundamente decepcionada» por las conclusiones de la investigación, y ha afirmado que el regulador británico la había iniciado casi por propia iniciativa y no por quejas de los espectadores.

Ahora, RT se puede enfrentar a una multa en Reino Unido de hasta 277.000 euros. Pero incluso le podría ser revocada su licencia. Aunque fuentes británicas han apuntado al diario Financial Times que es más probable una sanción económica o una rectificación en una de sus emisiones. 

Relaciones cada vez más tensas

La polémica por ambas cadenas no hace ahora sino tensar aún más las ya complejas relaciones entre Reino Unido y Rusia, que viven su peor momento y que están aún más dañadas desde que Reino Unido acusó directamente a los servicios de inteligencia rusos de envenenar a Srkipal y a su hija Yulia con un veneno que puso en serio riesgo su salud y que terminó matando a una mujer que estuvo expuesta al veneno.

Son ya habituales las amenazas de Rusia contra los medios extranjeros —no solo británicos— cada vez que algún país hace algún amago de crítica a los medios de comunicación estatales rusos, como RT. En noviembre, Moscú amenazó con restricciones a los medios de Francia si RT o la agencia de noticias Sputnik no obtenían la acreditación en ese país. Cuando EE UU reclamó que RT se registrara como «agente extrajero», Moscú mencionó posibles restricciones a los medios estadounidenses. 

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