Sin Leo Messi no hay paraíso

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Leo Messi celebra uno de sus goles con el Barcelona – Fútbol

Cada vez más decisivo en el juego y resultados, su edad preocupa al club azulgrana, que sabe la dificultad de encontrarle un relevo a medio plazo

«No podemos depender de que Messi lo solucione siempre todo». Esta aseveración que Luis Suárez pronunció después de que el argentino tuviera que salir del banquillo para enderezar el rumbo perdido ante el Athletic de Bilbao resume perfectamente su incidencia en el Barcelona, y no solo por sus goles sino por su peso en el juego y en el estilo. Y este pasado fin de semana lo volvió a hacer ante el Leganés. Una vez más. Desde el banquillo asistió al empate del equipo madrileño y Valverde se vio obligado a romper su meditado descanso para que sacara las castañas del fuego. Entró en el minuto 63 y tardó menos de diez minutos en generar la jugadas del gol de Luis Suárez para cerrar en la prolongación el 3-1 definitivo con un tanto propio.

La necesidad de contar con el rosarino cada vez es más constante y desde dentro del club se reconoce. «No me da urticaria hablar de Messidependencia», asegura Valverde, que mantiene el mismo discurso que su predecesor, Luis Enrique. «Sería ingenuo pensar que no dependemos del mejor futbolista del mundo», reconoció en su momento el asturiano. No obstante, esta incidencia del argentino en el juego y en los resultados que congratula a los barcelonistas genera cierta preocupación a medio plazo en el seno del club catalán. A finales de temporada cumplirá 32 años y no se vislumbra un relevo que pueda acercarse a su rendimiento.

«Leo no durará para siempre»

«Todos sabemos lo bueno que es Messi como jugador y lo decisivo que puede llegar a ser, pero el Barcelona tiene otros grandes jugadores en el equipo y seguir dependiendo de los goles y las asistencias de Messi es perjudicial», advierte Rivaldo, que mete el dedo en la llaga: «Messi no durará para siempre y a su edad es normal que su nivel empiece a disminuir ligeramente año tras año, así que debe haber alguien que tome las riendas».

Las palabras del exfutbolista brasileño adquieren relieve con los números en la mano. El porcentaje de victorias del Barcelona disminuye cuando el atacante no está en el campo y en el vestuario lo saben. « Sustituir o reemplazar a Leo no lo puede hacer ningún jugador, por muy bueno que sea. Messi hace jugar a todos. Todo el mundo espera que Leo resuelva el partido, ahora vamos a tener que tirar todos del carro. Confío en que el equipo esté más unido que nunca», avisó Jordi Alba cuando a mediados de octubre, ante el Sevilla, se fracturó el brazo y dejó al equipo huérfano durante algo más de quince días.

Devorador de registros, camina con paso firme hacia su sexta Bota de Oro liderando la tabla de goleadores europeos con 18 tantos (junto con Luis Suárez, que suma 15, han marcado más goles que todos los equipos de la Liga Santander. Y hace dos semanas alcanzo los 400 goles en Liga (el podio lo completan Cristiano Ronaldo, que se quedó en 311, y Telmo Zarra con 251). «Son número estratosféricos, que son increíbles por la trayectoria que tiene. Pero no solo los goles sino todo lo que hace y lo que genera a su alrededor . Es de otra galaxia», apuntó Valverde, que insiste en la doble cara que muestra el equipo cuando Messi está o no sobre el terreno de juego.

Esta temporada se ha perdido cinco partidos por lesión (el doble enfrentamiento con el Inter, Real Madrid, Rayo y Cultural Leonesa de Copa) y otros dos por decisión técnica para que pudiera descansar (la vuelta ante el Cultural y la ida copera ante el Levante). De los tres encuentros que comenzó en el banquillo (Athletic, Totteham y Leganés) tuvo que entrar en todos ante la imagen que estaba ofreciendo el equipo. Y en el choque que se lesionó en el brazo, ante el Sevilla, se retiró del campo habiéndolo dejado prácticamente resuelto, con 2-0 en el minuto 26.

Buscando un relevo

Una de las prioridades para la secretaría técnica es la de encontrar un jugador tan resolutivo como Messi para ir preparando un relevo que se antoja ineludible, aunque al rosarino aún le quedan dos o tres temporadas a un gran nivel, coincidiendo con el final de su contrato en 2021. Las inversiones que se han hecho últimamente no han dado el resultado esperado, entre otras cosas porque ninguno de los fichajes ha sido capaz de mantener la regularidad del argentino durante la última década. Las dos grandes esperanzas de la directiva compuesta por Rosell y Bartomeu han sido Neymar y Coutinho. Multimillonaria inversión que solo ha servido para encumbrar aún más a Messi. El paulista se fugó al PSG haciendo uso de su cláusula de rescisión tapado por la alargada sombra de Leo. Y de Coutinho aún se espera que explote tras pagar 160 millones al Liverpool.

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