Susi Sánchez, Goya a mejor actriz: un maravilloso secreto de la interpretación española

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La ganadora de 2019 lleva años en la escenarios y pantallas, pero solo ahora está empezando a ser reconocida

Asunción Sánchez Abellán (Valencia, 1955) no parece un nombre llamado al estrellato. Susi Sánchez sí. Pero durante lustros su trabajo en cine, televisión y teatro se ha realizado de manera soterrada, atrayendo la atención de sus compañeros, aunque no del gran público. Susi Sánchez es uno de esos maravillosos secretos que esconde la interpretación española: la Unión de Actores le ha premiado hasta en cuatro ocasiones; posee un Max de teatro por Cuando deje de llover. Y ha hecho mucho, incluso en películas populares, como encarnar a la reina Isabel la Católica en Juana la Loca (2001).

NI siquiera este Goya es su primera aparición en la ceremonia del cine español, ya que fue candidata en 2013 con 10.000 noches en ninguna parte, otra película realizada por el director que mejor la conoce, Ramón Salazar, que le ha dirigido en tres de sus cuatro películas. “Ramón conoce el alma femenina con profundidad, como pocas mujeres, con sabiduría de anciano, y a la vez disfruta de un espíritu lúdico», aseguraba hace un año en la Berlinale, durante el estreno de La enfermedad del domingo. Con Pedro Almodóvar ha trabajado en La piel que habito, Julieta y Dolor y Gloria.

Con Presunto culpable, su última serie, muchos telespectadores han sido conscientes de su presencia. En una entrevista sobre la serie, la actriz contaba: «Me da vergüenza decirlo, pero yo ahora puedo elegir papeles. Es una consecuencia del reconocimiento del que ahora gozo, pero me da mucha vergüenza decirlo porque muchas actrices se han ido quedando por el camino ante la falta de personajes. Esto es un dolor para mí”.

Cierto, muchas actrices de su generación se han ido apartando de la profesión. Si la interpretación es uno de los campos laborales con mayor porcentaje de paro, la cifra se dispara en las mujeres de mediana edad. Sánchez se describe a sí misma como hormiguita, como una corredora de fondo. “El espectador no ve la otra cara. No ve que nosotros nos pasamos 16 horas debajo de la lluvia trabajando y con frío. Se trabaja a veces en unas condiciones muy duras pero la gente ve solamente el glamur y las luces de las estrellas, pero no sabe todo lo que hay detrás”. Ella lo conoce perfectamente, porque entre la decena de títulos en los que ha trabajado como secundaria está hasta una candidata al Oscar como la peruana La teta asustada.

Ahora Sánchez busca libretos de personajes femeninos “que al menos estén vivos”. En los últimos meses ha realizado diversas declaraciones recordando que las mujeres maduras son también sexys, que merecen ser reflejadas en el cine como son en la vida real, y que La enfermedad del domingo ha descubierto a ojos de los espectadores, porque la película se puede ver por todo el mundo a través de Netflix, a una gran intérprete.

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