Una orquesta, un niño y 14 cámaras: así es el nuevo concurso de música clásica de TVE

Categories TV/TelevisiónPosted on

La 1 estrena un ‘talent’ para artistas jóvenes de canto, danza e instrumento

Manuel tiene 12 años y va de esmoquin para la ocasión. Se posiciona lo más al centro posible del escenario del Auditorio Miguel Delibes de Valladolid. La enorme pantalla que había a sus espaldas se abre en dos, revelando que tras el chaval está toda la Orquesta Sinfónica de Castilla y León. Manuel toma aliento. Y canta. Canta con voz de mujer: tiene registro de contratenor, heredero de los extinguidos castrati, la más aguda de las voces masculinas. Interpreta Casta diva de Norma. Este fino momento musical se está grabando para televisión pero no se verá en horario de madrugada. Ni en una cadena temática. Ni en un canal especializado. A Manuel se le escuchará en prime time (22.35) y en una La 1 porque es uno de los 27 participantes de Prodigios, el nuevo concurso que se estrena esta noche; la primera vez en la memoria reciente que la música clásica ocupa un horario tan destacado.

La cadena busca enganchar. Hay otros nueve niños en esta primera gala pero, para abrirla, han elegido a Manuel, el de la voz poco habitual, el que defiende el aria inmortalizada por María Callas. El programa, que presentan Boris Izaguirre y Paula Prendes, está plagado de ganchos así. Izaguirre se pasea por el escenario, recordando cada vez que puede que el público conoce más música clásica de la que cree: “La clásica es como la reina Isabel II, por mucho que cambie el mundo ella siempre estará en nuestras vidas”. De hecho, no es la primera vez que TVE ofrece programas de música clásica: de 2000 al 2009, El conciertazo acercó la clásica al público infantil los sábados por la mañana. En 2015 el divulgador Ramón Gener hacía accesible la lírica en This is Opera, los sábados por la tarde en La 2. Pero este es el mayor esfuerzo que se ha hecho para acercarlo al gran público.

Las luces enmarcan el escenario como si fueran bombillas en el espejo de un camerino. La pantalla tiñe todo de un color carmesí y delante del escenario se puede ver una gran mesa blanca iluminada con tres sillas rojas para los jueces, al estilo Factor X. Concursantes de entre 7 y 16 años actúan delante de un jurado: la soprano Ainhoa Arteta, el exbailarín Nacho Duato y el director de orquesta Andrés Salado. Los jóvenes talentos se agrupan en tres categorías: danza, instrumento y canto. Cada noche actúan nueve y pasan a la siguiente ronda tres, uno por categoría. Pero de la última gala, la quinta, solo sale un ganador. Su premio, 20.000 euros y una beca de alta especialización en la Universidad Alfonso X El Sabio.

El backstage tiene mucha importancia. Paula Prendes es la encargada de estar con los niños. Les anima en una salita de suelo rojo y muebles blancos, habla con sus familias y demuestra a la audiencia que poco se diferencian de otros chavales de su edad. «Muchos de estos chicos bailarines me encantan porque son una mezcla entre Leo Messi y el gran bailarín Mijaíl Baryshnikov. Juegan al fútbol pero también hacen ballet”, comenta Izaguirre.

Cada gala tendrá un invitado estrella. El de la primera es Raphael, que entra con fuerza arrolladora interpretando con la orquesta su nuevo trabajo RESinphónico. Le seguirán Blas Cantó, Pasión Vega, Pastora Soler y Luz Casal.

Los 27 jóvenes artistas que pasarán por el escenario son una pequeña representación del enorme talento que, recuerda el jurado, hay en España. “En lírica estamos pasando por un momento dorado. Hay cantantes españoles haciendo grandísimos openings en los mejores teatros del mundo y sin embargo no tienen esa suerte aquí. Habría que preguntarse ¿hay talento? Mucho. ¿Y ayuda? Poca. Reconocimiento, menos”, revindica Arteta.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *